Operativos focalizados permitieron rescatar víctimas, destruir inmuebles usados por redes criminales y restringir corredores logísticos clave del delito.
La Policía Nacional del Ecuador ejecutó operativos de control territorial durante la primera semana del toque de queda, establecido mediante el Decreto Ejecutivo N.º 329. Estas acciones buscaron afectar a las estructuras delictivas, reducir su capacidad de movilización y fortalecer la seguridad ciudadana en zonas priorizadas.
Los uniformados desplegaron intervenciones focalizadas en Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas. Estas provincias registran alta incidencia delictiva. En esos territorios, la Policía intervino sectores estratégicos. Además, reforzó el control de movilidad y verificó personas y vehículos para impactar directamente en las economías criminales.
Operativos dejan aprehensiones y decomisos
Los operativos dejaron 972 ciudadanos aprehendidos por incumplir la restricción de movilidad y por delitos conexos. La Policía instaló puntos de control fijos y móviles. También ejecutó patrullajes preventivos y acciones focalizadas en sectores priorizados.
Las intervenciones permitieron limitar corredores logísticos que utilizan estructuras delictivas. Con ello, los agentes restringieron su desplazamiento, su abastecimiento y su capacidad de articulación.
Durante esta primera semana, la Policía aprehendió 45 armas de fuego y 14 armas blancas. Además, recuperó 17 vehículos y 48 motocicletas. Estos resultados reflejan el impacto de las acciones en territorio. También evidencian una afectación directa a las estructuras delictivas y a sus medios de operación.
Intervenciones en zonas críticas y rescates
En la provincia de Los Ríos, la Policía liberó a tres víctimas de secuestro. Los agentes actuaron con intervenciones oportunas. Estas acciones permitieron ubicar y neutralizar a los responsables del delito.
Las unidades policiales también intervinieron en sectores estratégicos como Nueva Prosperina, Pascuales, Florida, Durán, 9 de Octubre y Samborondón. En estos lugares, los agentes identificaron actividades ilícitas vinculadas con economías criminales. Las intervenciones afectaron su funcionamiento y su presencia en territorio.
En El Oro, la Policía destruyó inmuebles que utilizaban estructuras delictivas. Esta acción golpea directamente sus centros de operación y planificación.
Las autoridades sostienen que estas acciones debilitan a las estructuras de bandas delincuenciales. También afectan sus economías ilícitas y reducen los niveles de violencia en las zonas intervenidas. El control territorial y la presencia policial permiten recuperar espacios y generar mejores condiciones de seguridad para la ciudadanía.
La Policía Nacional reiteró su compromiso de mantener operativos estratégicos en todo el país. Su objetivo es debilitar, desorganizar y desarticular a las estructuras de GDO.
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