Los drones Shahed, conocidos como kamikaze, se convirtieron en una de las principales armas utilizadas por Irán.
Los drones Shahed, conocidos como kamikaze, se convirtieron en una de las principales armas utilizadas por Irán en el actual conflicto en Oriente Medio. Estos dispositivos portan explosivos que detonan al impactar contra su objetivo, lo que puede provocar daños significativos en infraestructura militar y civil, indica la BBC.
¿Qué son los drones Shahed?, las armas explosivas usadas por Irán
Uno de los ataques más graves atribuidos a estos drones ocurrió en una base militar de Estados Unidos en Kuwait, donde murieron seis soldados estadounidenses. El hecho marcó uno de los golpes más duros para Washington en esta escalada del conflicto, de acuerdo con reportes de la BBC.
Desde el inicio de las hostilidades, el sábado 28 de febrero de 2026, Irán ha lanzado cerca de 2 000 drones contra diferentes objetivos en la región. La estrategia busca saturar los sistemas de defensa aérea y ampliar la presión sobre sus adversarios, según un análisis citado por la BBC.
¿Cómo funcionan los drones Shahed?
Los drones son programados de acuerdo a su objetivo. Se lanzan desde tierra con un propulsor de cohetes desechable. Los drones Shahed pueden viajar hasta 2 500 km a baja altitud. Además, se despliegan en bandadas para abrumar las defensas enemigas. Descienden rápidamente sobre su objetivo y explotan al impactar, informa BBC.
Estrategia para forzar a Estados Unidos de acelerar el fin del conflicto
Algunos de estos ataques se han dirigido contra ciudades densamente pobladas del golfo Pérsico, lo que ha generado preocupación entre los gobiernos y temor entre la población. Analistas consultados consideran que esta ofensiva podría formar parte de una estrategia para “imponer el terror” y forzar a Estados Unidos a acelerar el fin del conflicto.
Videos verificados muestran el impacto de estos ataques. Uno de ellos registra a un dron descendiendo a gran velocidad antes de estrellarse contra lo que sería un radar en una base militar estadounidense en Baréin, provocando su colapso. En otro caso, una explosión fue captada en Palm Jumeirah, el archipiélago artificial de Dubái, donde una bola de fuego iluminó el cielo tras el impacto del aparato, según la BBC.
Ataques afectaron instalaciones energéticas
Los ataques también han afectado instalaciones energéticas clave. La refinería saudí de Ras Tanura detuvo su producción tras un incendio provocado por restos de un dron interceptado, mientras que en Qatar se registraron interrupciones en su principal planta de gas.
A pesar de su diseño simple, estos drones resultan difíciles de neutralizar y relativamente baratos. El modelo Shahed-136, por ejemplo, puede costar entre 20 000 y 50 000 dólares, lo que permite su uso masivo en operaciones de saturación, informó la BBC.
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