La decisión del juez de Inmigración también incluye una orden de expulsión de Liam Conejo de Estados Unidos.
Un juez de inmigración rechazó la solicitud de asilo de Liam Conejo Ramos, un niño ecuatoriano de cinco años detenido en Estados Unidos durante una redada migratoria. El caso generó atención nacional tras la difusión de una fotografía del menor frente a su casa, con agentes federales cerca. El proceso ocurre en medio de las políticas de deportaciones masivas en ese país.
La defensa de la familia anunció que apelará la decisión. La abogada Danielle Molliver explicó que el trámite puede tomar meses o incluso años. Mientras tanto, el caso sigue en revisión y la familia mantiene la expectativa de revertir el fallo.
Fallo judicial contra Liam Conejo
El juez de inmigración John Burns desestimó las solicitudes de asilo de Liam y su familia. La decisión también incluye una orden de expulsión de Estados Unidos. Sin embargo, el equipo legal ya presentó una apelación ante la Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA).
El abogado Paschal Nwokocha precisó que el fallo no se hizo público el mismo día en que se emitió. Señaló que el juez tomó la decisión semanas atrás. Desde entonces, la defensa activó el proceso de apelación, que ahora permanece pendiente. Mientras la junta analiza el caso, la familia puede permanecer en territorio estadounidense.
Nwokocha cuestionó el procedimiento. Aseguró que el juez desestimó el caso sin permitir que la familia exponga sus argumentos en audiencia. También indicó que se desconoce el tiempo que tomará la BIA en resolver.
Detención del menor y antecedentes del caso
Las autoridades detuvieron a Liam en enero, en Columbia Heights, Minnesota, junto con su padre, Adrian Alexander Conejo Ramos. El operativo formó parte de la Operación Metro Surge. Según el distrito escolar del menor, los agentes intervinieron en la entrada de la vivienda tras el regreso del niño de su clase de preescolar.
El distrito también sostuvo que los agentes usaron al menor para facilitar el acceso a la vivienda. Posteriormente, trasladaron a ambos al Centro de Procesamiento de Inmigración de Dilley, en Texas. Un juez federal bloqueó temporalmente su deportación.
En febrero, el juez federal Fred Biery ordenó la liberación del niño y su padre. Ambos regresaron a Minneapolis con apoyo del congresista Joaquín Castro. En su resolución, Biery criticó la política de deportaciones y advirtió que esta puede provocar daños a menores.
La familia, de origen ecuatoriano, ingresó a Estados Unidos en 2024 mediante un sistema que permitía solicitar asilo con una aplicación móvil. El Departamento de Seguridad Nacional señaló que no tiene registros de que hayan utilizado ese mecanismo.
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