Expertos analizan cómo la captura de Nicolás Maduro reconfigura el panorama político regional y su efecto en el correísmo.
La detención del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses el 3 de enero de 2026, en el operativo militar denominado Operación Determinación Absoluta, provocó efectos políticos más allá de Caracas. En Ecuador, el movimiento de la Revolución Ciudadana (RC), históricamente vinculado al socialismo del siglo XXI, enfrentaría un contexto regional en transformación.
Un referente simbólico que se debilita en el mapa progresista del correísmo
Sofía Guerrero, analista política, considera que la caída de Maduro afecta directamente la arquitectura simbólica del correísmo. En su análisis, el chavismo fue durante años un soporte discursivo para la izquierda latinoamericana asociada al socialismo del siglo XXI, particularmente en su confrontación con Estados Unidos.
La captura del mandatario reduce esa capacidad, tanto para coordinar posiciones regionales como para proyectar una narrativa continental cohesiva.
Guerrero afirma que el hecho no actúa por sí solo sobre la situación electoral ecuatoriana, pero sí influye en percepciones. Indica que la proximidad histórica de la RC con Caracas coloca al movimiento en desventaja frente a corrientes políticas que promueven marcos institucionales considerados más pragmáticos, alterando su capacidad de competir por electores indecisos.
Continúa el chavismo, pero el vínculo estratégico entra a revisión
Andrés Obando, especialista en comunicación política, plantea que no está confirmado que la RC haya perdido un aliado. Sostiene que, pese al arresto de Maduro, la estructura del chavismo permanece con actores como Delcy Rodríguez y Diosdado Cabello en posiciones de mando. En su lectura, el componente ideológico continúa vigente pese a señales de reacomodo en relación con Washington.
Obando señala que la RC mantiene afinidades políticas e históricas con la visión del chavismo, por lo que cualquier transformación dependerá de la evolución del nuevo gobierno venezolano. Señala que incluso un giro pragmático desde Caracas hacia Estados Unidos no implica el abandono del marco conceptual con el que la RC se ha identificado desde su formación.
Vínculo estructural o rediseño narrativo: rutas divergentes para el correísmo
Los tres consultores coinciden en que la RC ha mantenido un vínculo sostenido con el socialismo del siglo XXI, aunque difieren sobre sus márgenes de maniobra. Obando afirma que el movimiento no puede desvincularse de ese eje ideológico sin redefinir su identidad fundacional. Según él, las derrotas electorales recientes no han cambiado esa posición interna.
Guerrero señala que sí existe un espacio de reconfiguración discursiva sin romper con sus bases. Indica que la RC podría orientarse a temas como derechos, desigualdad y soberanía económica, centrando su relato en debates domésticos más que en referencias externas. Plantea que la credibilidad de ese giro dependerá de mantener consistencia y separar símbolos de gestión política.
Un contexto de desgaste acumulado y límites en expansión electoral
Obando sostiene que el impacto de la captura se inserta en un desgaste previo del correísmo. Afirma que el movimiento ha alcanzado un techo electoral debido a cuestionamientos por corrupción, polarización y radicalización interna, lo que limita su expansión más allá del voto duro. Sostiene que la salida temporal del chavismo del escenario regional acelera ese deterioro.
Guerrero complementa esa lectura indicando que la relevancia futura dependerá de si el movimiento logra posicionarse sobre las demandas sociales actuales del país. Plantea que la disputa política en Ecuador se orienta hacia respuestas sobre seguridad, empleo y servicios, y que la RC deberá competir en esos frentes.
Reacomodo internacional y el giro pragmático de Washington
Tanto Obando como Guerrero coinciden en la relevancia del cambio geopolítico. Obando observa que la disposición del presidente Donald Trump a dialogar con Delcy Rodríguez y Gustavo Petro redefine las reglas para movimientos alineados con la confrontación ideológica. Señala que ese giro obliga a los actores políticos a revisar su visión de la integración regional y del antiimperialismo como bandera movilizadora.
Guerrero sostiene que el nuevo escenario reduce el valor político de la oposición frontal a Estados Unidos. Indica que la RC no queda automáticamente aislada, pero enfrenta presiones para modificar sus prioridades, especialmente si desea evitar quedar rezagada dentro de un progresismo latinoamericano que privilegia negociación y flexibilidad.
¿Cómo respondió la Revolución Ciudadana a la captura de Maduro?
El COMERCIO consultó a la bancada de la Revolución Ciudadana para conocer su posición sobre las implicaciones políticas que puede tener la captura de Nicolás Maduro para el movimiento.
Se solicitó una entrevista con el jefe de bancada, Juan Andrés González, pero su asesora indicó que podría atender la próxima semana. Ante la consulta sobre la posibilidad de obtener declaraciones de otro legislador, desde el despacho señalaron que resultaba complicado, debido a que la mayoría de los asambleístas se encontraban en territorio en actividades de trabajo.
La RC rechaza la operación y atribuye motivaciones económicas a Estados Unidos
En un comunicado emitido el 3 de enero de 2026, la bancada de la Revolución Ciudadana manifestó su condena frente a la captura de Nicolás Maduro, a la que calificó como una agresión militar ejecutada por Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela.
El documento sostiene que la acción fue realizada de manera abierta y deliberada, vulnerando principios del Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la convivencia pacífica entre los pueblos. El movimiento describió la intervención como una operación consciente y calculada, atribuida a un poder que, según su postura, recurre a la violencia para mantener su dominio y autoridad internacional.
La comunicación de la RC afirmó que la operación militar no responde a objetivos humanitarios ni democráticos, sino a intereses económicos. Señaló que Venezuela es atacada debido a sus reservas de petróleo, minerales estratégicos y recursos naturales considerados codiciados.
En el texto, la bancada argumenta que Estados Unidos actúa para sostener un modelo económico que requiere nuevas fuentes de extracción. Además, respaldó la convocatoria urgente al Consejo de Seguridad de la ONU y solicita una salida política y diplomática que respete la soberanía, los derechos humanos y el principio de no intervención.
Una corriente política en revisión y el riesgo de aislamiento regional
Según Obando, la izquierda latinoamericana asociada al socialismo del siglo XXI atraviesa un proceso natural de retroceso tras su auge entre 2005 y 2015. Estima que el declive visible crea condiciones para el ascenso de nuevas propuestas en ambos extremos del espectro. Afirma que sin cambios internos, la RC podría quedar por fuera de futuros movimientos progresistas renovados.
Guerrero coincide en que existe una transformación del mapa político, donde el progresismo se diversifica y adopta marcos más amplios. Señala que la RC tiene oportunidad de integrarse a corrientes más pluralistas si reorienta su discurso y prioriza agendas transversales. Advierte que la falta de adaptación la colocaría al margen del reacomodo regional.
La asambleísta Diana Jácome informó que la Comisión de Transparencia y Participación Ciudadana inició un proceso de fiscalización sobre el presunto financiamiento de la Revolución Ciudadana. Según indicó, la revisión buscará establecer el origen de los fondos y determinar posibles responsabilidades conforme a la normativa vigente.
“Golpe simbólico” y riesgo de aislamiento
Rafael Silva, consultor político, considera que la captura de Maduro sí implica una pérdida estratégica para la RC. Afirma que el vínculo histórico del movimiento con el chavismo otorga a la caída de Maduro un efecto simbólico y político, aunque el impacto interno dependa de la lectura de los electores. Sostiene que la detención reduce el peso regional del correísmo en el bloque de izquierdas.
Silva estima que el movimiento difícilmente podrá separarse de esa identidad regional, no solo por afinidad programática sino por un alineamiento discursivo sostenido con Venezuela, Cuba e incluso gobiernos previos de la región.
En su análisis, el arresto abre interrogantes sobre posibles investigaciones internacionales sobre financiamiento político que podrían involucrar a actores ecuatorianos.
La RC frente a nuevos liderazgos regionales y movimientos internos
Silva sostiene que el ascenso de gobiernos con enfoques más liberales o de derecha crea un entorno menos favorable para la RC. Indica que ese cambio no invalida sus planteamientos ideológicos, pero sí modifica la correlación continental de apoyos. Afirma que el movimiento enfrenta el reto de mantener vigencia en un escenario donde los actores aliados disminuyen y la interlocución internacional cambia de eje.
Fuente: https://www.elcomercio.com/
