Trump presiona a aliados para intervenir en Ormuz mientras el cierre eleva precios y agrava riesgo de crisis energética global
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pidió a los países aliados que no se sumaron a la ofensiva militar contra Irán que actúen con “coraje” y asuman el control del estrecho de Ormuz. A través de su red social, insistió en que “lo más complicado ya está hecho” y los instó a ir por su petróleo.
El mandatario lanzó el mensaje luego de que varios países, entre ellos el Reino Unido, se negaran a participar en la operación militar iniciada el 28 de febrero junto a Israel. Trump sostuvo que esas naciones ahora deben encargarse de resolver el impacto del cierre de esa vía estratégica.
Presión a aliados y postura de Estados Unidos
Trump planteó dos opciones para los países afectados por la interrupción del suministro energético. Primero, les recomendó comprar petróleo a Estados Unidos. Aseguró que su país cuenta con suficiente producción. Luego, los instó a intervenir directamente en el estrecho de Ormuz para reabrirlo.
El presidente también afirmó que Estados Unidos no tiene interés en liderar esa operación. Argumentó que su país depende menos del crudo que proviene del golfo Pérsico. Según dijo, la ofensiva militar ya logró sus objetivos principales y debilitó a Irán.
En esa línea, insistió en que otras naciones deben asumir su propia defensa. “Tienen que aprender a luchar por ustedes mismos”, expresó. Además, advirtió que Estados Unidos no estará disponible para ayudar como antes.
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, respaldó esa postura. Explicó que la reapertura del estrecho no forma parte de los objetivos principales de la ofensiva. Detalló que Washington prioriza reducir la capacidad naval, de misiles y el desarrollo nuclear del régimen iraní.
Impacto del cierre del estrecho de Ormuz
El Gobierno estadounidense mantiene la ofensiva militar contra Irán junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu. Sin embargo, Trump señaló que la tarea de reabrir el estrecho recae ahora en otros países aliados, pese a que él decidió iniciar la guerra.
Irán cerró el estrecho de Ormuz mediante ataques a petroleros. Además, permitió el paso limitado de algunos buques cerca de sus costas como parte de una estrategia de presión económica global durante el conflicto.
El cierre de esta ruta clave afecta el transporte de petróleo, gas licuado y otras materias primas esenciales desde Oriente Medio. Como consecuencia, el precio del barril superó los 100 dólares. Esta situación acerca al mundo a una posible crisis económica y energética sin precedentes.
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