Problemas técnicos y medidas de seguridad impidieron iniciar la fase probatoria; Fiscalía no logró presentar a ningún testigo previsto.
La audiencia de juzgamiento del caso Triple A se suspendió la tarde de este domingo 22 de marzo de 2026. El Tribunal de Garantías Penales especializado en corrupción y crimen organizado fijó su reinstalación para el próximo 30 de mayo. La diligencia se sigue contra 16 personas naturales y seis jurídicas por presunta comercialización ilegal de hidrocarburos. Hasta el cierre de la jornada, la Fiscalía no logró iniciar la presentación de testigos.
La audiencia enfrentó problemas técnicos y decisiones relacionadas con la seguridad de los procesados. El tribunal retomó la diligencia a las 15:20, luego de superar fallas de conectividad y atender reclamos de la defensa de Aquiles Alvarez, alcalde de Guayaquil, y César Bravo. Los jueces ordenaron el traslado de ambos desde la Cárcel del Encuentro hacia la unidad judicial de La Libertad, en Santa Elena.
No se inició la fase probatoria
Pese a la reanudación, la Fiscalía General del Estado no pudo arrancar la fase probatoria. El organismo había previsto la comparecencia de 25 testigos para sustentar la acusación. Sin embargo, no logró convocar al primero durante la jornada. A las 17:05, el tribunal decidió suspender la audiencia por motivos de seguridad, al considerar que los procesados permanecían fuera del centro penitenciario.
El caso involucra a 22 investigados y se mantiene en etapa de juicio. En una decisión previa, el Tribunal de Garantías Penales rechazó la solicitud de la defensa de Aquiles Alvarez para trasladar el proceso a Quito. Además, los magistrados condicionaron la reanudación del juicio al cumplimiento de disposiciones sobre visitas, conectividad e informes dirigidos al Consejo de la Judicatura.
Traslado, resguardo y expectativa
Al finalizar la diligencia, Aquiles Alvarez salió de la Unidad Judicial de Santa Elena bajo resguardo policial y militar. Durante el traslado, levantó las manos y expresó “te amo” hacia su esposa, quien se encontraba en el lugar. Luego, lo condujeron en un vehículo blindado de las Fuerzas Armadas de regreso a la Cárcel del Encuentro. El procesado llevaba esposas, chaleco y casco antibalas, conforme a los protocolos de seguridad.
En los exteriores del complejo judicial, decenas de ciudadanos se congregaron para expresar su respaldo al acusado. Los simpatizantes corearon consignas a su favor durante el operativo de traslado. No se reportaron incidentes adicionales. La audiencia se reinstalará en 69 días, a finales de mayo, cuando el tribunal prevé retomar la presentación de pruebas testimoniales dentro de este proceso, considerado uno de los más relevantes en el país por la presunta comercialización ilegal de combustibles.
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