Autoridades de Hong Kong atribuyen la rápida expansión del incendio a materiales inflamables, fallas en alarmas y andamios
La cifra de fallecidos por el incendio que golpeó el complejo residencial Wang Fuk Court, en Hong Kong, aumentó a 128. Las autoridades aún desconocen el paradero de unas 200 personas, mientras continúan las labores de búsqueda en los edificios afectados.
El secretario de Seguridad de la región semiautónoma, Chris Tang Ping-keung, informó que los equipos de rescate encontraron 108 cuerpos en la zona del siniestro. También anticipó que podrían localizar más víctimas a medida que avanzan las inspecciones. Entre los desaparecidos, señaló que 200 personas mantienen una “situación” incierta, incluidas 80 cuyos cuerpos no han sido identificados. Además, detalló que el número de heridos entre los residentes subió a 79.
Causas y propagación del incendio
Tang explicó que el fuego se expandió con rapidez porque los edificios tenían planchas de poliestireno altamente inflamables en las ventanas. Este material hizo que los cristales estallaran y permitió que las llamas avanzaran por el interior. Señaló también que los inmuebles estaban cubiertos con andamios de bambú y mallas de seguridad debido a un proceso de renovación. Esa estructura alimentó el avance del fuego por distintas áreas del complejo. “Hubo incendios masivos tanto en el interior como en el exterior, lo que causó este desastre”, afirmó.
El director del Departamento de Bomberos, Andy Yeung, añadió que las alarmas contra incendios fallaron durante la emergencia. Anunció que las autoridades investigan responsabilidades penales por estas fallas. Su declaración coincide con los testimonios de vecinos que aseguraron que nunca escucharon las alarmas cuando comenzó el incendio. Los focos activos se mantuvieron hasta el jueves.
Desarrollo de la emergencia y avances de la investigación
El incendio se inició el miércoles 26 de noviembre de 2025 en la torre 8 del complejo, compuesto por ocho bloques de 31 pisos construidos en 1984. Allí viven alrededor de 4 600 personas, muchas de ellas de edad avanzada. Mientras avanzan las tareas de búsqueda, las autoridades también revisan las causas del siniestro y las fallas que agravaron su impacto.
Hasta ahora, la policía detuvo a cinco personas por su presunta responsabilidad en la tragedia. Entre ellas figuran trabajadores de la constructora encargada de la rehabilitación del complejo y miembros de un estudio de arquitectura que asesoró el proyecto. Dos de estas detenciones ocurrieron este viernes, en medio de un escrutinio cada vez mayor sobre la gestión y supervisión de las obras en Wang Fuk Court.
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