Ecuador debe aprovechar el ascenso del camarón para impulsa la economía nacional.
El ascenso del camarón ecuatoriano cobra una dimensión estratégica. Entre enero y septiembre de 2025, los envíos ya sumaron los 6 204 millones de dólares. Este protagonismo no solo refleja un buen desempeño sectorial sino también implica una oportunidad para rediseñar la estrategia comercial internacional de la economía ecuatoriana.
Ese posicionamiento mejora el perfil externo del país y ofrece mayor margen de negociación comercial. También, hay una mejor diversificación frente a la dependencia del petróleo y una visibilidad diferente frente a mercados clave.
Además, está el hecho de que las exportaciones de camarón hayan superado al petróleo en ciertos períodos. Eso indica que Ecuador puede reordenar su matriz exportadora hacia bienes de origen biológico e industrialización.
Esta reorientación permite atenuar los efectos de la volatilidad internacional de los hidrocarburos, al tiempo que exige mejoras en infraestructura, logística, cadena de valor y sostenibilidad ambiental para apoyar a la oferta exportable nacional.
Otro aspecto relevante es que la expansión del camarón implica impactos territoriales y sociales. La acuacultura ha generado ocupación, ingresos e inversiones en regiones costeras que tradicionalmente dependían más de otras actividades.
Al mismo tiempo, exige mayor atención regulatoria. Hay que cumplir estándares sanitarios internacionales, gestionar el impacto ambiental (aguas, manglares, biodiversidad) y compatibilizar crecimiento con conservación.
El pasar de un producto tradicional a uno “ancla” de la economía requiere que la política pública fortalezca gobernanza, trazabilidad, control fitosanitario y acceso a nuevos mercados.
Este liderazgo mundial plantea desafíos como mantener la competitividad frente a alzas de costos, enfrentar barreras arancelarias, diversificar destinos y productos y asegurar que el desarrollo sea inclusivo para los productores pequeños y medianos.
El camarón ecuatoriano ya no es sólo un producto de exportación, se ha convertido en un elemento estructural. Su éxito global ofrece una ventana para redefinir la economía nacional y que el beneficio llegue a todos los actores y se consolide en el tiempo.
Fuente: https://www.elcomercio.com/
