La violencia en Avellaneda empañó la Copa Sudamericana. Heridos, detenidos y un partido suspendido entre Independiente y Universidad de Chile.
La Copa Sudamericana vivió la noche del miércoles 20 de agosto uno de sus capítulos más oscuros. El encuentro de octavos de final entre Independiente de Avellaneda y Universidad de Chile, disputado en Buenos Aires, terminó suspendido tras una brutal pelea entre hinchas de ambos equipos.
El cotejo apenas había llegado a la primera mitad, con el marcador 1-1 y ventaja global de 2-1 para los chilenos, cuando estallaron los disturbios.
Desde la tribuna visitante, seguidores de la ‘U’ comenzaron a lanzar butacas y trozos de la grada hacia la parte baja, donde se encontraban aficionados del ‘Rojo’. La violencia escaló rápidamente, obligando a interrumpir y posteriormente cancelar el partido por la Copa Sudamericana.
Las autoridades reportaron 22 heridos, dos de ellos en estado crítico y que recibieron intervención quirúrgicamente. Entre los casos más graves está el de un ciudadano chileno con fractura de cráneo.
Cronología de los incidentes
El caos comenzó en el minuto final del primer tiempo de la Copa Sudamericana, cuando barristas de Universidad de Chile atacaron desde la parte superior de la tribuna visitante.
Hinchas de Independiente intentaron responder y avanzar hacia el sector rival. La policía desplegó personal de Infantería y evacuó a gran parte de la hinchada chilena.
Sin embargo, un grupo numeroso de aficionados locales logró acceder a la tribuna visitante, donde aún permanecían seguidores de la ‘U’, que fueron violentamente agredidos.
Tras la suspensión, la Conmebol anunció que el caso será remitido a sus Órganos Judiciales y a la Comisión Disciplinaria, que deberán determinar las sanciones correspondientes. En su comunicado, el organismo justificó la decisión de suspender el encuentro por “falta de garantías de seguridad”.
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